Te despiertas justo cuatro minutos antes que el despertador, sonríes y decides arroparlo para que no se despierte. Hoy le has ganado y no hace falta que empiece a cantar.
Te levantas, con pasos metódicos que tu cuerpo recuerda sin necesidad de que tengas que pensar en hacerlo, recorres el pasillo hasta la cocina. Preparas una cafetera, enciendes el fuego y te deslizas de nuevo por el pasillo hacia una ducha frugal pero determinante.
Sales justo a tiempo de apagar el fuego y retirar la cafetera, con el pelo a medio secar y la toalla por la cintura.
Te medio vistes, con el torso todavía desnudo. Estamos a primeros de Junio y el calor empieza a reclamar su protagonismo desde el punto de la mañana. Acudes a la cocina, a la cita que tienes con el café. Está especialmente atractivo esta mañana, le confiesas que es más interesantes al natural, que no necesita azúcar ni ningún edulcorante para lucir su potencial, su magia, su encanto...
Terminas el desayuno y dejas la taza en el fregadero para que la friegue otro... tu yo del futuro en concreto. Te pones la camisa, te sientas a la mesa de trabajo, enciendes el ordenador y comienzas a producir. "Buenos días", regalas una sonrisa adjunta con el saludo a tu yo frente al ordenador... y comienzas a teclear: "Te despiertas justo cuatro minutos antes que el despertador..."
"Póngame un poco de miscelánea... no sé, como cuarto y mitad. Y me lo envuelve en un blog. Gracias."
miércoles, 10 de junio de 2015
miércoles, 3 de junio de 2015
Café
· Todavía sonrío al recordar aquel café con crêpes que tomamos en París.
· "Estás especialmente atractivo esta mañana" susurra acercándose la taza a los labios. "De hecho, eres más interesante al natural, no necesitas azúcar para lucir tu aroma, tu magia, tu encanto..."
· ... centrando la mirada en mi taza de café para decirte aquel primer "te quiero".
· Estaba tan nervioso aquella primera vez que tuviste que ser tú quien, con la calma que me habías robado momentáneamente, pidieses el café.
· ... y siempre trató de atrapar aquellos momentos de Café & Matemáticas coleccionando aquellas fotos.
· "Estás especialmente atractivo esta mañana" susurra acercándose la taza a los labios. "De hecho, eres más interesante al natural, no necesitas azúcar para lucir tu aroma, tu magia, tu encanto..."
· ... centrando la mirada en mi taza de café para decirte aquel primer "te quiero".
· Estaba tan nervioso aquella primera vez que tuviste que ser tú quien, con la calma que me habías robado momentáneamente, pidieses el café.
· ... y siempre trató de atrapar aquellos momentos de Café & Matemáticas coleccionando aquellas fotos.
[Esta entrada es un Cajón con retales]
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